sábado, 26 de septiembre de 2009

MUSEO DE LOS HORRORES (PRIMERA PARTE)

El objetivo de esta sección es sacar a la luz ejemplos de lo que no debe de ser bajo mi punto de vista la ingeniería. Según su definición, ésta es el conjunto de técnicas que permiten aplicar el saber científico a la utilización de la materia y de las fuentes de energía, mediante invenciones o construcciones útiles para el hombre, si bien en un sentido más amplio yo la definiría como el utilizar nuestra astucia (o "ingenio") para superar las posibles dificultades que la naturaleza nos presenta (ya sea salvar un valle, atravesar un monte, etc) a partir de unos recursos escasos. Pienso así mismo firmemente que si algo debe definir una infraestructura (aplicandolo ya al caso de la ingeniería civil) debe ser funcionalidad, seguridad y belleza.

El primer ejemplo de este "museo de los horrores" es el denominado Puente del Milenio, situado en Orense junto al antiguo puente romano.





Alguna de sus características son que fue inaugurado en 2001 y costó cerca de 2000 millones de las antiguas pesetas (no se si esto tiene algo que ver también con que se le llame puente del milenio...).

El hecho de que haya elegido este ejemplo para abrir la sección son básicamente dos:


En primer lugar por su falta de funcionalidad, ya que lo primero que uno se pregunta al ver este puente es si no existen maneras menos "retorcidas" de poder salvar esa luz. Particularmente creo que se ha tratado hacer una extraña mezcla de tipologías estructurales (entre puente viga, puente atirantado y no sabría muy bien como definir esa pasarela que rodea al tablero unida mediante una especie de costillas a éste) que en primer término no reflejan el esquema resistente del puente y en segundo constituyen un despilfarro de recursos.



Por otra parte, creo que es a todas luces "feo". Estéticamente no encaja bien con el antiguo puente romano de la ciudad y creo que cualquier viandante que lo vea se preguntará donde venden los tickets para poder disfrutar de esa "montaña rusa" que constituye la extraña pasarela que lo circunvala.




viernes, 25 de septiembre de 2009

PASARELAS DE TELA TESADA

En primer lugar, antes de escribir la primera entrada en este blog dedicado a la ingeniería civil, les doy la bienvenida y espero que sea de vuestro agrado.



El tema que voy a tratar, es el resultado de un pequeños trabajo de investigación que tuvimos que presentar cuatro compañeros de estudios (agradecimientos a Rafa, Abraham y Alejandro ) en una asignatura de quinto curso llamada "Arte y estética en la ingeniería" , que consisitía en presentar en forma de maqueta algún "artefacto" (como así lo denominaban) relacionado con la ingeniería civil, que por sus características, resultase ingenioso y como ese es el principal objetivo del blog, que mejor que abrirlo con él.

Hasta ahora, el uso de la tela tesada como componente estructural, se reduce principalmente a su uso como cubiertas, que resultan realmente espectaculares en algunos casos por la facilidad de ésta para adaptarla a la forma que queremos darle. Veamos un ejemplo:





Sin embargo, tras ver el prototipo de Juan Murcia, entonces investigador del Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona, consideramos oportuno indagar en el posible uso de estas telas tesada como pasarelas para peatones lo cual sin duda traería muchas ventajas tanto constructivas como estéticas.

Entre las ventajas constructivas, destaca una por encima de las demás: la facilidad de puesta en obra frente a pasarelas de hormigón o metálicas. El proceso es simple, basta con colocar unos anclajes de hormigón a ambos lados de la distancia a salvar desde los cuales podremos tesar el cable de acero interior a la tela; además el peso propio de la estructura es mucho menor que el de una viga de hormigón prefabricada o el de una estructura metálica, lo cual es otro punto a favor a la hora de ser colocada en obra.

En cuanto a las ventajas estéticas, estas son claras: podemos darle la forma en planta y en alzado que queramos.

Por todo ello, tras madurar previamente la idea, nos dispusimos a elaborar una maqueta de 2 metros de luz con el objetivo de vivir en primera persona las posibles dificultades que podría acarrear la construcción de dicha pasarela. Contabamos para ello con dos chapas de panel perforado que harían las veces de anclajes; los cuales era verdaderamente apropiados para esto ya que jugando con dónde anclabamos el cable, podríamos darle la forma que quisieramos (el inconveniente que presentaban era su escasa rigidez que hizo que abollasen demasiado); así mismo compramos, cable de acero el cual primeramente sería tesado y posteriormente sobre éste colocaríamos la tela, si bien actualmente existen telas que ya de fábrica llevan en su interior incluidos los cables de acero.

El primer problema claro que tuvimos (probablemente por nuestra falta de experiencia) era el tesar adecuadamente los cables, y como al ir unidos trasversalmente, al darle demasiada tensión a uno, la restabamos del otro, etc. Otro grave inconveniente fue la falta de rigidez de las chapas, que solucionamos incluyendo dos varillas longitudinales que contituian dos puntos de apoyo más en cada una de las esquinas superiores de las placas y por último el de cómo anclar correctamente los cables.

El resultado de nuestra maqueta fue el siguiente:




Por último citar que el uso de este material para la costrucción de pasarelas presenta también muchos inconvenientes, como son por ejemplo el asegurar que con el paso del tiempo no adquiera flechas excesivas, el que no se deforme demasiado al paso de los peatones, etc.